Resulta sorprendente cómo hemos cambiado en apenas un siglo, tiempo muy breve históricamente hablando.Es frecuente en nuestra sociedad encontrar a personas como este señor, recordando con nostalgia mezclada con deleite el valor que tenía para él una foto; hecho que nos resulta impactante y sorpendente, nosotros que disponemos de cámaras digitales y ordenadores, donde almacenamos miles de éstas.
También sorprende el lujo que era el simple hecho de llamar por teléfono, teniendo en cuenta que en un mundo tan avanzado como en el que vivimos, el hecho de poder comunicarse es ya una necesidad vital y constante. Pero...¿y en aquella época? ¿Era una necesidad?
Por supuesto que también era una necesidad, dado que el ser humano desde el principio de su historia ha necesitado transmitir información. Lo que ocurre que el teléfono no era un artilugio disponible al alcance de cualquiera; en cambio ahora, va pegado a nosotros en cualquier momento del día, usándolo también para mandar mensajes de texto, con fotografías, vídeos, ver la televisión, una película o conectarse a Internet...algo impensable hace aproximadamente 100 años.
Finalmente, las tecnologías son un arma de doble filo. Permite
comunicarnos con personas a kilómetros de distancia de donde estamos nosotros, incluso en pocas horas viajar para verlas; al mismo tiempo que debemos ser críticos y objetivos con los nuevos avances que ocurren actualmente, así como con la información que se nos proporciona de diversos ámbitos de la realidad a la que podemos acceder.
comunicarnos con personas a kilómetros de distancia de donde estamos nosotros, incluso en pocas horas viajar para verlas; al mismo tiempo que debemos ser críticos y objetivos con los nuevos avances que ocurren actualmente, así como con la información que se nos proporciona de diversos ámbitos de la realidad a la que podemos acceder. 
Buen comentario, un saludo.
ResponderEliminar